El legislador federal reiteró su postura en conferencia de prensa y anunció el impulso a una reforma para prohibir la fractura hidráulica por sus impactos ambientales y sociales.
El diputado federal Adrián González Naveda fijó una postura en contra del uso de la fractura hidráulica en México, al señalar que esta práctica representa un riesgo significativo para el medio ambiente, los recursos hídricos y las comunidades que habitan en zonas donde se desarrolla esta actividad.
Durante una conferencia de prensa, el legislador informó que, junto con diputadas y diputados de su grupo parlamentario, se ha reingresado una iniciativa de reforma constitucional para prohibir el fracking en el país, retomando una propuesta previamente presentada en el marco del denominado Plan C, con el objetivo de establecer límites claros a este tipo de explotación energética.
Naveda explicó que la fractura hidráulica ha sido señalada por sus efectos negativos, particularmente en la contaminación de mantos acuíferos, el deterioro del suelo y las afectaciones a la salud de las poblaciones cercanas, lo que ha generado preocupación entre organizaciones sociales, especialistas y comunidades que han documentado estos impactos en distintas regiones.
En este contexto, el diputado subrayó que la iniciativa busca garantizar la protección del territorio y los recursos naturales, así como fortalecer un modelo de desarrollo que priorice la sostenibilidad y el bienestar social, al tiempo que reiteró que continuará informando desde el Congreso y en territorio sobre los alcances de esta propuesta y sus implicaciones para el país.
